Madre!

En esta noche Madre mía, Virgencita de Guadalupe, quiero ofrecerte mi corazón, mi dolor y mi oración como desagravio por las ofensas que sobre tu inmaculada persona se realizan en le mundo entero.

Gracias Madre por tu amparo, gracias por tus lágrimas y tu dolor, gracias por permanecer a los pies de la cruz corredimiendo a este mundo que solo en tu Hijo Jesús puede encontrar esperanza.

A ti Madre, perdón. Por lo haber sido quien debí ser. A ti madre te suplico tu auspicio para llegar a ser quien debo ser.

¡Gran campaña social!

Pues si! Estamos llamados a organizar una “gran campaña social”. El laicado católico esta llamado a dar la cara, por Cristo y por la Iglesia. ¿Hasta cuando? ¿Hasta donde llegará nuestro pecado de omisión? Es exigencia de nuestra fe. Está en juego nuestra salvación, el cielo que anhelamos, y no solo el nuestro, sino también el de todos aquellos pequeños que por nuestra desgana, apatía y pusilanimidad, no alcanzarán a ser bautizados ni a conocer a Cristo nuestro redentor.

En Marzo de 1922 fueron los prelados españoles los que se propusieron tal campaña. En Junio de 2015 son los católicos laicos españoles los que recogen aquella propuesta, y adaptada a los tiempos actuales la hacen suya:

” Se proponen los prelados españoles emprender una gran campaña social con el nobilísimo fin de atajar la gangrena que está carcomiendo las células del organismo social, y aplicar una conveniente terapéutica que, principiando por desterrar gérmenes morbosos de la inteligencia y el corazón, tonifique todos los miembros de la sociedad a fin de que vuelvan a reinar la armonía, el orden, la justicia y la paz, que elevan a los pueblos y los hacen dignos de su misión en el concierto de las naciones.”

“¡Arriba, pues, los corazones, y aprestados todos, hijos amadísimos, a formar en las filas de la gran campaña social! ¡Católicos sed patriotas! ¡Patriotas sed católicos, porque Dios así lo quiere y la patria lo reclama! Consagremos a la magna empresa, unos, las horas de tranquilidad; otros, un poco de su tiempo; éstos, la contribución de la inteligencia; aquellos, la eficacia de su dinero, y todos mucho calor del corazón, que con ello hay que afrontar con éxito la responsabilidad de esta hora y la salvación de la sociedad!”

Hoy, unidos bajo la única bandera de Cristo, fortalecidos por la doctrina de la Iglesia, en nuestra identidad irrenunciable de católicos, consagramos nuestras vidas a este empeño que no es otro que el del bien común.

“Porque lo que Dios quiere es que todos se salven”.

Voces de hoy!

Presentábamos en nuestra última misiva la similitud en lineas generales de la situación social actual y la situación antecedente de otra, que podían ser muchas otras, sociedades liberales de otros tiempos.

Algunos pueden pensar que exageramos. Yo creo que no, creo que más bien nos quedamos cortos, y que como “buenos” cristianos no queremos ver la que se nos viene encima.

Esta, nuestra disertación, esta más que probada. Como muestra un botón: la voz de nuestros Obispos a través de la Conferencia Episcopal Española de Abril de 2012. Compruebense similitudes y diferencias.

¡Ah, por cierto! ¡Que viva la Conferencia Episcopal Española!¡Gracias a todos los Obispos españoles que nos prestan tan loable servicio! A pesar que, como la inmensa mayoría, no pasemos de ser católicos del titular, la frase y la noticia; y ni entremos a analizar los mensajes de nuestros Pastores (mucho menos hacernos eco de ellos), ni levantemos nuestra voz en su defensa cuando se pide el cierre de la C.E.E. por aquellos que promueven la debacle moral e histórica de nuestra patria.

Sobre las sombras que se extienden en nuestra sociedad: “Las prácticas abortivas, las rupturas matrimoniales, la explotación de los débiles y de la empobrecidos -especialmente niños y mujeres-, la anticoncepción y las estirilaciones, las relaciones sexuales prematrimoniales, la degradación de las relaciones interpersonales, la prostitución, la violencia en el ámbito de la convivencia doméstica, las adicciones a la pornografía, a las drogas, al alcohol, al juego y a internet, etc, han aumentado de tal manera que no parece exagerado afirmar que la nuestra es una sociedad enferma. Detrás, y como vía del incremento y proliferación de esos elementos negativos, esta la profusión de algunos mensajes ideológicos y propuestas culturales; por ejemplo la de la absolutización relativista de la libertad que, desvinculada de la verdad, termina por hacer de las emociones parciales la norma del bien y de la moralidad. Es indudable también que los hechos a los que aludimos se han visto favorecidos por un conjunto de leyes que han diluido la realidad del matrimonio y han desprotegido todavía más el bien fundamental de la vida naciente“.

¿Y ante tal situación del 2012, que acciones reparadoras acometieron nuestros gobernantes más conservadores? ¿Y se extrañan de perder 2 millones de votos? ¿Y no esperan perder otros 2 millones?

Cerca de 2 millones de españoles fueron los asesinados en el vientre materno entre 1977 y 1997.

Quien tenga oídos que escuche y aquel que sepa leer lea!

¡Reine Cristo sobre las Españas!