Inmanente

Cada uno que crea y que piense lo que quiera, pero intentemos averiguar en qué creemos realmente, por qué motivos y cuales son las consecuencias.

Qué extendido está entre supuestos cristianos que Dios está dentro de nosotros. Para aclarar esto conviene desentrañar el concepto de inmanencia, para lo cual recurrimos a la siguiente página web: http://365palabras.blogspot.co.uk/2010/11/inmanente.html?m=1, de donde extraemos:

INMANENTE: En filosofía: que es inherente a algún ser o va unido de un modo inseparable a su esencia, aunque racionalmente pueda distinguirse de ella..

Del latín immănens, -entis, participio activo de immanēre: “permanecer en”.

De esta forma, lo inmanente se opone a lo trascendente, que por el contrario es algo transitorio en el ser, e implica necesariamente la actuación de algo ajeno: un principio exterior.

La inmanencia es una noción básica de la filosofía y la teología, que consiste en la idea de que una fuerza inteligente y creadora impregna el mundo natural, lo cual se opone a la trascendencia, y que sitúa esta fuerza inteligente y creadora fuera del mundo natural…

Así, desde el punto de vista panteísta, todos los objetos del universo están impregnados por la infinita presencia divina. Sin embargo, en las religiones como el cristianismo, el judaísmo o el islam, Dios trasciende el universo, se distigue de él.

Precisa San Pio X: “si por esta inmanencia entendieramos que la acción de Dios está íntimamente presente en el hombre, nada tendría de reprensible, pero para muchos se confunde con la acción de la naturaleza, lo cual destruye el órden sobrenatural, y concuerda mejor con el resto de su doctrina”.

Manipulación de Conciencias

manipulacion

 

No me había encontrado hasta hoy con un ejemplo tan claro, sutil y perverso de la manipulación de conciencias que desde diferentes áreas de la educación pública se ejerce sobre nuestros jóvenes.

Hoy una alumna de bachiller me abordó con algunas dudas sobre un ejercicio que debía de rehacer. La tarea era definir e identificar la cuestión vital en la pregunta ¿La creencia en Dios tiene sentido?

Ya en una primera instancia di cuenta de lo incorrecto e inadecuado del planteamiento ante una sociedad compuesta por cerca de un 80% de católicos y mas de un 90 % de personas creyentes.

Pero una vez profundicé un poco más en la posible intencionalidad del cuestionamiento me di cuenta de la sutil y perversa maniobra del autor original; no era posible contestar tal pregunta. Responder a tal pregunta es admitir y asumir tácitamente que Dios no es más que una creencia y situarlo al nivel de tales realidades conceptuales: las creencias.

La propia formulación de la cuestión: ¿La creencia en Dios tiene sentido? impone axiomaticamente que Dios no puede llegar a ser más que una creencia para el ser humano; que Dios no es un ser cognoscible y cercano que se manifiesta ampliamente en la creación y en cada uno de los seres humanos.

Con este tipo de maniobras se ha ido minando las conciencias de nuestros jóvenes, golpeando y golpeando, degradando y degradando el concepto de Dios y de la fe de sus mayores, hasta el punto de que muchos de ellos sentirían vergüenza de declararse creyentes ante un grupo dominado por el descaro y la prepotencia del ateísmo radical.

¿Por que filósofos y pensadores, sociólogos y educadores no se cuestionan si tiene sentido no creer en Dios?; cuando el ateísmo es la opción de una minoría muy minoritaria, tan minoritaria como radical y ruidosa: ¿Qué sentido puede tener una existencia sin Dios? Una existencia que solo puede considerarse como una manifestación absurda del azar químico de una fuente incognoscible, que ha sido como podría no ser, cuya razón se auto-destruye al reconocerse a si misma sin más fundamente que el enlace iónico o covalente de sus átomos.

La ignorancia no avala la re-escritura de nuestras raices

Acudí hace unos días a una conferencia sobre acoso sexual en el lugar de trabajo (Universidad, concretamente). La ponente hizo referencia a que la consideración de la mujer como inferior al hombre, entendiéndola como un “deshecho”, tiene claras raíces en la Biblia. ¿Por qué? La respuesta es tan simplona que raya la estupidez máxima: mujeres y hombres se quitan una costilla en la actualidad para tener una cintura más esbelta, de modo que “la costilla es un deshecho”. Y claro, desde esta perspectiva-ideología de género, reinterpretan, reescriben y manipulan toda la historia, incluyendo La Historia Sagrada de los judíos y los cristianos. Si la costilla es un deshecho, ya desde la creación de Adán y Eva, la mujer es un deshecho pues Dios la hizo a partir de una costilla de Adán. Esta es la interpretación de la ideología de género.

Permítaseme que aporte los siguientes argumentos para justificar mi total sorpresa ante tamaña manipulación de la información y reajuste a unos intereses creados.

  1. La Biblia es un conjunto de libros, siendo el del Génesis el más antiguo, con al menos 4000 años de historia.
  2. El Génesis recoge en forma de metáfora el conocimiento que del mundo tenían por aquel entonces los hombres (y en esa palabra se incluyen varones y hembras, hombres y mujeres
  3. Por aquel entonces, también, se respetaba hasta tal punto a la mujer que el Génesis dice que Dios tomó una costilla de Adán para hacer a Eva (Génesis, 2, 22):
    3.1. Se han propuesto varias raíces etimológicas para EVA, todas ellas asociadas a VIDA. Ninguna de ellas hace mención a que proceda del hombre, puesto que EVA es un nombre totalmente distinto al de Adam
    3.2. La costilla es hueso, la parte más dura del ser humano, más incluso que la tierra pues cuando un cuerpo se descompone, lo que perdura durante cientos de años son los huesos.
    3.3. Hasta hace un siglo, si una persona se rompía una costilla, era muy probable que muriera si se perforaba el pulmón.
    3.4. Las costillas son tan importantes que guardan en su interior órganos vitales: corazón y pulmones.
    Por lo tanto, que actualmente se desprecie al ser humano hasta el punto de autopedir que se le extirpe un hueso, o una mama, o se le implante un prótesis mararia, SOLO indica que despreciamos nuestro cuerpo, pero nada tiene que ver con el origen bíblico de hombre y mujer
  4. En Génesis 5,2 dice que “varón y hembra los creó”. No diferencia entre ellos como uno superior al otro. Ambos fueron hechos a imagen y semejanza de Dios.

Una persona puede (y de hecho ocurre) no aceptar la Biblia como libro sagrado, como referente y sustento de la fe Judía y Cristiana, como base de la cultura occidental…… Sin embargo, eso no le da derecho a REESCRIBIRLA e interpretarla a su gusto, fuera de contexto, manipulándola, malinterpretándola, utilizándola para justificar lo que algunos hombres y algunas mujeres han hecho con la dignidad del ser humano.

Contextualizar los hechos, las palabras y las conductas permite un acercamiento objetivo a nuestra historia. Pero tiene que ser una contextualización OBJETIVA y con formación, con conocimientos, acudiendo a la fuente original, sin interpretaciones de terceros que solo manipulan y reinterpretan.

MOTIVACION

biffi

Comencé ayer la lectura del libro de Vittorio Messori “Leyendas Negras de la Iglesia”. Me sorprendió enormemente encontrar en el prefacio del cardenal Giacomo Biffi, arzobispo de Bolonia, un fiel reflejo de la motivación que el Espiritu Santo está dando a todos los que nos vemos involucrados en esta fabulosa iniciativa que es Unión Católica.

No puedo sino que reproducir aquí un primer planteamiento que Monseñor Biffi realiza y con el que coincido plenamente:

“Para salvar nuestra alegría y orgullo de pertenecer al “pequeño rebaño” destinado al Reino de Dios, no sirve la renuncia a profundizar en las cuestiones que se plantean. Es indispensable, por el contrario, la aptitud para examinar todo con tranquila ecuanimidad: en oposición a lo que comúnmente se piensa, la escéptica cultura contemporánea no carece de cuentos, sino de espíritu crítico; por eso el Evangelio se encuentra tan a menudo en posición desfavorable.

Tal como he dicho en repetidas ocasiones, el problema más radical a consecuencia de la descristianización no es, en mi opinión, la pérdida de la fe, sino la pérdida de la razón: volver a pensar sin prejuicios ya es un gran paso hacia adelante para descubrir nuevamente a Cristo y el proyecto del Padre.

Por otra parte también es verdad que la iniciativa de salvación de Dios tiene una función sanadora integral: salva al hombre en su totalidad; incluida, por lo tanto, su natural capacidad cognoscitiva.

La alternativa de la fe no es, en consecuencia, la razón y la libertad de pensamiento, tal como se nos ha repetido obsesivamente en los últimos siglos; sino, al menos en los casos de extrema y desventurada coherencia, el suicidio de la razón y la resignación a lo absurdo.”

Nuestra alegría y orgullo de ser católicos es la manifestación clara del Espíritu que nos empuja a dar razón de la Verdad frente a la lapidación de nuestra fe y valores. Es una exigencia de nuestro compromiso social y familiar y mucho más de nuestra verdadera identidad como Hijos de Dios que somos; como padres, profesionales, miembros de nuestra comunidad y vecindad, nuestra luz debe irradiar como faros de Fe y Verdad.