Archivo de la categoría: OPINIÓN

Traidores de la fe!

Llevo dos días intentando ordenar las ideas para poder mandar este mensaje más que un mensaje podría ser una reflexión tan antigua como la de la pescadilla que se muerde la cola.

Pues bien, no hace mucho tiempo cuando peregrino peleaba  por estos mundos guiado por las riendas de las calles, todo se contemplaba con los ojos de este dicho “cree el ladrón que todos son de su condición”. Cuán grande fue mi sorpresa al comprobar desde fuera que no es tanta la ceguera sino más bien la negación de lo evidente; la policía cerrando los ojos.

La droga circulando libremente por las calles; la oferta y la demanda acosando nuestros colegios; hijo afortunado que siguiendo la trayectoria del padre pasa de los demás, y digo afortunado pues él no fue abortado como su padre hace con los demás.

Y ahí están, paseando presumiendo de su alto nivel social; ahí están, agarrados a la libertad mostrándose pasivos ante la vida, retorciéndose en sus lechos de dinero amparados por los políticos que sólo se meten con quien no se defiende. ¡Ay de ellos si tuviesen el valor de defender la moral y la buena fe! Sí, la buena fe, algo tan extraído de esta sociedad. Algo tan limitado por los miedos impuestos por sociedades como la del islam. Mentiras, que no respetadas, sólo temidas. Mentiras que envuelven la vida diaria de estos políticos que luchan contra las personas que rezan  por ellos; corruptos, protagonistas de revistas con  lengua de Satanás; traidores de la fe.

NUEVO BOLETÍN UNIÓN CATÓLICA

Ya hemos editado el boletín número 1 de Unión Católica. Puede descargarse en formato digital en el siguiente enlace ó pulsando sobre la magen:

http://foro.unioncatolica.com/documentos/bolet01pdf.pdf

bolet01pdf_Page_1

 

Si alguien está interesado en conseguir el ejemplar en formato papel y distribuir algunos entre amigos y conocidos, no tiene más que enviar un e-mail a unioncatolica@unioncatolica.com e indicar los datos completos con dirección postal y le enviaremos 5 ejemplares impresos.

 

¡Bendiciones!

 

¡Cristo Reina!

Yo es que soy de pueblo!

nuestra-ciudadania

Parece que andan algunos muy avenidos a las ciudadanías y a las  ecológicas de nuestros días, parecen estar de moda, despreocupados por el único negocio que nos debe interesar en este nuestro transir terreno, la salvación de nuestra alma, primero , y la de cuantos Dios ponga bajo nuestra responsabilidad en continuidad.

Desde chico, los de la Capital, de provincias claro, nos llamaban pueblerinos a los que de los municipios nos acercábamos a la minimetrópolis a estudiar.

Hoy me han impuesto el término ciudadano, como si mis raíces entrañables de pueblo pesquero y agricultor hubieren que desdeñarlas. Parece que la ciudadanía fuera incontestable, parece que las tesis zapateristas impuestas a base de zapatazo deban prevalecer por encima de cualquier moral u opción personal de cosmovisión nacional, parece como si una vez más los derrotados sigan zarandeando hasta que los victoriosos acaben rindiéndose.

Acudo a mi querido Diccionario de la Real Academia Española, o a lo que queda de él, y como las dos primeras acepciones hacen referencia a la ciudad, deeberé de quedarme con otra de las tres. No me es aplicable la de “hombre bueno” pues uno solo es bueno. Tampoco puedo renunciar al trabajo manual que curtió mi juventud ni al origen caballeresco de mis ancestros. Debo pues solo admitir la acepción de ciudadano en esa que el DRAE presenta como “habitante de Estados modernos como sujeto de derechos políticos y que interviene, ejercitándolos, en el gobierno del país.” Aunque también esta última de poco me vale pues derechos políticos pocos me son reconocidos y eso de ejercitarlos en el gobierno del país ya me causa carcajada.

Así pues, si solo de derechos políticos de los que soy sujeto se me puede aplicar la acepción de ciudadano, esa que debiera ser mi cualidad de “ciudadanía”, concepto liberal y revolucionario burgués donde los haya, pues veremos como queda.

Habermans asegura que”la ciudadanía no ha estado nunca ligada conceptualmente a la identidad nacional”.  Aunque realmente para hablar con propiedad de ciudadanía deberíamos referirnos a los múltiples modelos de ciudadanía desarrollados, y no solo al concepto de ciudadanía occidental que es el modelo impuesto por el neoliberalismo dominante.

Ya San Agustín presentaba esa dicotomía a la que se enfrentaba el cristiano en su peregrinar terrestre: la ciudad terrena y la ciudad de Dios. Dicha dicotomía estaba resuelta en su planteamiento por el propio Jesucristo, aquél único en quien tenemos puesta nuestra esperanza, cuando nos anunciaba que nosotros no somos del mundo y pedía al Padre no que nos sacara del mundo sino que nos librara del maligno.

Nosotros esperamos una verdadera ciudadanía celestial, porque esa es la patria a la que hemos sido llamados, y con los pies bien puestos en la tierra reconocemos nuestra nacionalidad, pues esta patria terrena en la que Dios ha querido dar la existencia, España, es el vehículo histórico del destino de nuestra salvación.

¿Por qué lo llaman matrimonio?

Estados Unidos ha declarado como derecho constitucional el mal llamado “matrimonio” homosexual. Y por qué digo mal llamado, por la sencilla razón de que cuando tú tienes dos cosas cuya naturaleza es diferente, no pueden compartir una misma denominación, es decir, la unión entre personas del mismo sexo, podría tener otro nombre,  que no fuera matrimonio, lo que contribuiría a diferenciar el tipo de unión de lo que ultimamente se ha dado en llamar “matrimonio tradicional”.

Muchos son los ejemplos que se podrían argumentar, no es lo mismo una separación que un divorcio, no es lo mismo un préstamo que una hipoteca, y esto es debido a que aunque sean figuras parecidas, hay una serie de características que las hacen singulares. Por eso no se puede entender que en este caso no se haya realizado esa distinción que parece del todo lógica y racional, dadas las peculiaridades de este tipo de uniones.

Otro ejemplo de un uso inapropiado del vocabulario sería el mal llamado bautismo civil, detrás de estos y otros ejemplos lo que se encuentra es un deseo de usar términos de carácter religioso en otros contextos, esto no es un fenómeno nuevo, ya que basta con oir una simple narración, ya sea televisiva o radiofónica de cualquier deporte para ver como de manera torticera se usan expresiones del vocabulario religioso sin ningún reparo.

 

 

 

BOLETIN UNIÓN CATÓLICA

Ya editamos hace unos meses el boletín número 0 de Unión Católica. Es esta una tarea difícil, mantener la periodicidad y el interés  en una publicación que pretende ser vínculo de comunicación entre católicos comprometidos no está carente de innumerables dificultades. Pero ese es nuestro propósito.

boletin0_Page_1

El boletín número 0 en formato pdf puede ser bajado gratuítamente en este enlace:

http://foro.unioncatolica.com/documentos/boletin0.pdf

El boletín número 1 está ya enmaquetado y en breve será publicado. Si quieres recibirlo directamente en tu correo electrónico o en versión papel, envía un e-mail con todos tus datos a unioncatolica@unioncatolica.com. También puedes enviar a ese mismo correo cualquier aportación que desees ver publicada, bien en el mismo boletín, en nuestro foro o en este blog.

Saludos y bendiciones!

¡Cristo Vive!