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¿ Y tú quien eres?: El “orgullo gay” se enfrenta a la humildad cristiana ¿ quién triunfará?

Es muy fácil hacer una caricatura y reírse de las cosas complejas e importantes de la vida. No es tan sencillo explicarlas.

En la sociedad descristianizada en la que vivimos actualmente muchos se han olvidado de que el orgullo en lugar de una virtud es un defecto, como un maquillaje o excrecencia que intenta ocultar los profundos problemas de autoestima y sobre todo de amor que se encuentran en su fondo. Me da tremenda tristeza por mis personas queridas con tendencias homosexuales, reconocidas o no, que se vean representadas por esos desfiles de degenerados que parecen una caravana infernal. Como dijo recientemente el Papa Francisco pero de forma cienmilmillonésima más humilde repito, quién soy yo para juzgar a nadie, pero si quiero presumir o enorgullecerme de algo propio no encuentro más que mis sucesivos intentos de acercarme al Bien, mi pequeñez, mi insignificancia. Presuman otros, yo me quedo con mi pequeña cruz, al tamaño de mis debilidades, que Él, mi gran Amor, me ayuda a llevar día a día, con el peso de mis pasiones. En su Cruz, la grande, echo con frecuencia mis pecados y también con frecuencia busco en sus Sacerdotes el perdón, la absolución, la sanación de mis enfermedades del alma, las que la matan, los verdaderos enemigos, verdugos que nos esclavizan a golpe de darnos el gusto sin pensar en el sentido ni en las consecuencias, y ni siquiera aprender de la experiencia.

¡ Señor, ten piedad de mí!, que no entiendo nada. Y por si acaso no soy el único que no sabe lo que hace, de cuantas maneras te torturamos y crucificamos, sí, al Amor de los amores por fascista que le pueda sonar a algunos: ¡ ten piedad de nosotros!.

AMORAL

Como he dicho antes, mi gran Amor es Jesucristo ¿ seré homosexual?, pero también amo a la Virgen ( de otra manera, no la adoro)… Entonces seré bisexual. Decía San Agustín “tarde te amé”, tarde encontré el Amor, digo yo. Solemos echar la culpa de todo este guirigay a la Ilustración, pero su consecuencia inmediata fue el Romanticismo: eliminadas las guías, los valores, los maestros, la experiencia de la humanidad previa, lo que nos queda es el sentimiento, el imperio de los sentidos finalmente. No podemos fiarnos del número de neuronas espejo con las que nos haya dotado la naturaleza. Menudo invento el de la empatía y los genes altruístas como sucedáneos del auténtico amor. Al final resulta que si tienes mucho de eso vas a ser un esclavo de los demás, luchar contra ello. Diríamos en este caso: bienaventurados los que carezcan de empatía, porque ellos tendrán éxito, mientras los que se entreguen no tendrán ningún mérito, sino que les ha tocado la mala fortuna, mala hierba que habrá de extinguirse o ser extinguida para mayor fortuna del superhombre finalmente liberado de las cadenas del amor.

Supongo que soy un “amoral” puesto que el AMOR es mi norma suprema, la que suprime porque engloba a todas las demás, tal y como nos demuestra el Evangelio, tal como cada día enseña la Madre Iglesia con todos sus defectos pero cuya cabeza es Cristo. Dos son los mandamientos principales: el Amor a Dios por encima de todas las cosas, y el amor al prójimo como a sí mismo que es similar al primero. Y no sólo el amor propio o el amor a la pareja, o sólo a los amigos, o sólo a la naturaleza, amando más a los perros que a las personas, a sus cuerpos más que a sus almas, a su persona, el amor apropiativo, el “amor para mí”. Eso es un tumor, un cáncer maligno con ropa de seda. La Ilustración crece y se desarrolla en las clases altas, dirigentes, mientras el romanticismo hace furor en las clases medias-bajas; es el instrumento ideal para la manipulación como bien saben los promotores del populismo, de lo que la gente quiere oir. La gente no quiere rollos, sino que suenen los violines, o mejor dicho, las guitarras eléctricas y las metralletas, que haya Pax en el Imperio de los sentidos donde cada uno hace lo que le plazca, a cada momento, sin reflexión, sin boberías en la cabeza. “A mí denmde materia, esta mesa, esta silla, estos sentimientos que por ser míos son verdaderos, la guía suprema de la bondad, de lo auténtico que soy, que al final es nada, polvo que al polvo volverá… “. Qué pena, y lo digo sin signos de admiración, sin respingo, sino con resignación. Yo voy a seguir soñando sobre la realidad que me ha tocado vivir, descendiendo hasta esos pequeños detalles como la física cuántica, la economía, la política… Y por qué no, la Vida de Jesús que es la que ilumina la mía, la levanta, le da forma, la reanima, le da vida eterna, me seduce, me arrebata, me gobierna… ¡ llévame a tu Reino Jesús, venga a nosotros tu Reino!, te necesitamos. Necesitamos redescubrir que somos más que nosotros mismos, un Nuevo Mundo que no se parezca tanto al viejo.

Tu origen está en Dios y Dios es tu destino. Y esto no es ni una amenaza, ni una imposición, ni un aburrimiento, ni una “neura” nuestra, ni una ideología. Esto es, sencillamente, la verdad de tu vida; una verdad que, si llegas a descubrir y experimentar, se convertirá en bendición, sentido profundo e inmensa alegría de vivir. La vida que Él te ha dado -tus padres le ayudaron- es la antesala de un encuentro, el encuentro entre Él y tú. Estás hecho para entrar en su intimidad, para conocerle y amarle.

IDENTIDAD

La pregunta clave es ¿ quien soy yo?. Se habla mucho hoy en día de la “identidad sexual” y parece mucho más importante e interesante que la identidad religiosa. La identidad tiene un componente externo que sirve para identificarnos y un componente subjetivo que a partir del Romanticismo parece ir en aumento. Esta identidad interna está ligada a la cultura y también a la moral; tiene que ver con lo que es valioso y por lo que la vida merece la pena ser vivida. En un mundo racionalista debemos dar razón de ser de nuestra identidad y actuar en consecuencia para no quedarse en caricatura. Según la perspectiva de Charles Taylor la identidad es objeto de investigación por parte del yo; el yo mismo debe desarrollarla y desenvolverla a lo largo de su vida para no perder su autenticidad.

La religión ocupará solamente un lugar más o menos preponderante, según sea el caso, en la identidad de cada persona. Es necesario emprender toda una filosofía
y una fenomenología de la religión
que dé cabal cuenta del hecho religioso. En cualquier caso, “la religión –dice López Farjeat– constituye un conjunto de creencias y motivaciones, marcos de referencia, normas morales y criterios de acción, que un sujeto asume con la finalidad de dar respuesta a un conjunto de misterios e inquietudes que le han marcado existencialmente”.

La religión es, la mayoría de las veces, tanto un factor de identidad extrínseco como intrínseco. Es extrínseco por muchas razones: en muchos casos, es transmitida por lo padres; genera un lenguaje y desarrolla un vocabulario propio; incluye costumbres y tradiciones, modos de vestir y de construir, entre muchos otros. Es intrínseco, también, porque toda esta serie de factores generan en el individuo una concepción del mundo y del bien, un criterio de lo que es importante y de lo que vale la pena ser vivido. Por otra parte, la identidad religiosa es un factor intrínseco en la medida en que está en manos del sujeto denegar eso que le ha sido entregado por la tradición, la historia o la familia y, en caso de aceptarlo, lo hará según su propio estilo y su propia personalidad.

En muchos casos, y el mismo Taylor lo sostiene en su comentario a Las variedades de la experiencia religiosa de William James, la religión ofrece al individuo una serie de criterios, conceptos y juicios que no pensaría jamás un sujeto por sí mismo, pues la apertura a la trascendencia le permite pensar en categorías más grandes que las que el propio yo puede producir: “en ciertos dominios, el amor y la apertura nos permiten entender lo que nunca podríamos captar de otro modo, y que no se deduce como la consecuencia normal del pensamiento”. Sin embargo, a pesar de este tipo de afirmaciones, muchas corrientes del pensamiento ilustrado-liberal denotan las posturas y las creencias religiosas como irracionales o míticas, y no las consideran como una opción justificada para que los individuos formen su identidad. En “The Diversity of Goods” (“La diversidad de los bienes”), Taylor hace una crítica a las filosofías políticas, sobre todo de corte liberal o utilitarista, porque hacen residir sus evaluaciones morales, en última instancia, en epistemologías empiristas y utilitaristas, con lo que terminan por estrechar los límites de lo que se puede considerar o no moral y racional.

Es un requisito absoluto del pensamiento ético que respetemos a los otros agentes humanos como sujetos de razonamiento práctico en el mismo sentido que nosotros”. No se trata únicamente de considerar a todos los agentes humanos igualmente dignos, sino de considerar que todos tienen, al menos prima facie, algo interesante y razonable que aportar. Las religiones, en consecuencia, con toda su carga de historia y de tradiciones, también. Esto no quiere decir que, de antemano, afirmemos cualquier identidad como válida o razonable, o que creamos en los dioses de los demás, o que pensemos que todas las religiones son verdaderas, sino únicamente que debemos considerar esta “apertura a la trascendencia” como algo potencialmente razonable y racional.

Nuestra identidad se moldea en parte por el reconocimiento o por la falta de éste; a menudo, también, por el falso reconocimiento de otros, y así, un individuo o un grupo de personas puede sufrir un verdadero daño, una auténtica deformación de la gente o la sociedad que lo rodean le muestran, como reflejo, un cuadro limitativo, o degradante o despreciable de sí mismo.

La identidad no se logra en el aislamiento, sino que es siempre dialógica. Es necesario lograr conformar una sociedad que afirme y reconozca la identidad personal para que ésta pueda desarrollarse a través del tiempo. Afirmar la identidad religiosa en la esfera pública es clave para que este sector de la sociedad pueda participar activamente en la construcción dialógica, no solamente de sí mismos, sino de las diversas identidades con las que convive.

Género masculino, femenino y neutro

Ya en  16-3-2010 escribí esto que copio de nuevo.  Ha pasado 5 años y no me equivoqué mucho en “mis previsiones”

“La perspectiva de género y el feminismo radical, como ya se ha comentado en este blog, parten de premisas falsas y llegan, por lo tanto, a conclusiones también falsas, pero muy impactantes e influyentes. Defienden a capa y espada que el genero es una categoría cargada de contenido social, y han generado una tremenda confusión entre la asunción de roles sexuales y el sexo (característica determinada biológicamente).

Ya saben los lectores de este post mi opinión: las personas tenemos sexo, pero no género. Por mis trabajos (no publicados) en psicología en relación a los roles sexuales, me tachan de neo-sexista. Y es que yo defiendo la existencia de dos sexos que manifiestan características de personalidad de acuerdo con la psicología diferencial. Es decir, que como seres humanos, hombres y mujeres tenemos unos rasgos de personalidad, en gran medida determinandos bilógicamente, pero las puntuaciones que en ellos obtenemos y la combinación de todos ellos, hace que cada ser humano, hombre o mujer, sea distinto a los demás.

Ahora bien, los hombres, como gran grupo, parecen ser más agresivos, asertivos, dominantes y autoritarios que las mujeres. Y las mujeres, como gran grupo, aparecen como más emoticionales, más orientadas a la crianza y más honestas. Por supuesto, dentro de cada gran grupo hay muchas diferencias.

Pues bien, esas características de personalidad fueron asociadas a roles sexuales durante la década de los 70 del siglo XX por Sandra Bem. De esa forma, se equiparó la dominancia a lo masculino y la crianza a lo femenino. Bem estableció así cuatro posibles grupos de personas: MASCULINOS si asumían las características masculinas, FEMENINOS si asumían las características femininas, ANDRÓGINOS si asumían ambos tipos de características e INDIFERENCIADOS si no asumían ninguna.

Múltiples trabajos apuntan a una mayor adaptación psicológica en los andrónginos, seguido de masculinos y femeninos, y con peor ajuste los indiferenciados.

Después de este largo prólogo, voy a exponer mi planteamiento para este post: si el género, como dice la perspectiva de género es una cuestión social, entonces no debería tenerse en cuenta para nada el sexo. Sin embargo, la confusión tan enorme a la que están llevando a las personas legas (aquellas no expertas en este tema concreto) produce casos tan extrafalarios como los siguientes:

– una mujer biológica pero hombre psicológico da a luz una niña. Es Thomas Beatie (EN NOVIEMBRE DE 2014, Thomas Beatie QUE ERA Amber Nicholas Y QUE HABÍA TENIDO TRES EMBARAZOS A TÉRMINO, FUE ACUSADO POR SU MUJER DE VIOLENCIA. ¿Será violencia de género o doméstica, o…….? Os dejo un video

– la transexualidad no se considera una enfermedad, pero las operaciones de cambio de género deben realizarse gratuitamente (la diabetes sí es una enfermedad, pero la transexualidad no)

– un hombre biológico que se considere mujer psicológica, aun sin hacerse una operación de cambio de sexo, puede modificar sus datos personales en el registro civil e inscribirse como mujer (y lo mismo para el caso de mujer biológica pero hombre psicológico).

– y el colmo de los colmos que ha sido hoy noticia: un hombre biológico pero mujer psicológica, se cambia de sexo, y como tampoco se identifica con ese nuevo “cuerpo biológico”, las autoridades australianas decicen crear un nuevo género: NEUTRO. Es el caso de Norrie May-Welby.

Es decir: el desacuerdo entre el sexo biológico y lo que un individuo tiene en la cabeza no es considerado enfermedad, y para ser políticamente correcto nos inventamos un nuevo género neutro. Esta persona “neutra” más bien, sin tener desde luego ninguna información, puede ser considerada como un individuo que tiene un trastorno de personalidad y de identidad, pero como incluye sus genitales, entonces ya no es una enfermedad. Más bien parece un INDIFERENCIADO en términos de Sandra Bem.

¿Cuánto se juegan a que dentro de nada tenemos también personas con género hermafrodita, y no será una enfermedad? Apuesten, que seguro lo pierden. Pero solo se llegará a ese nueto tipo de género si un andrógino además desea tener pene y vagina, una mama femenina y una masculina. Al tiempo.

Cristianismo y Fractura Moral.

Con este título, “Cristianismo y Fractura Moral” se presenta la Primera Escuela de Verano, promovida por la plataforma www.unioncatolica.com (Unión Social Catolicista), que se celebrara, Dios mediante, los próximos días 23, 24 y 25 de Julio en el Salón de Congresos del Hotel Escuela de Santa Cruz de Tenerife.

Dichas jornadas presentarán diversas ponencias de temas actuales y cruciales para nuestras vidas como católicos. Con la participación de Luis María Sandoval, Adelia De Miguel y otras figuras de la más vanguardista intelectualidad católica española, las Ideologías Intolerantes del S.XXI serán expuestas, estudiadas y debatidas en estos días de formación cristiana.

Los asistentes tendrán ocasión de aprender, preguntar y debatir en las durante las cuatro conferencias con sus respectivos turnos de preguntas y las dos mesas redondas que se celebrarán durante las jornadas.

Para mås información e inscripciones (las plazas están limitadas a un número de 40), pueden escribir a escuela@unioncatolica.com

Catolicismo y S. XXI

Vamos cerrando fechas para la Escuela de Verano 2015. El título de esta entrada se ofrece para presentar el fondo temático de nuestra propuesta de formación.

“Catolicismo y S. XXI”, cuantos frentes los que el católico comprometido debe hoy mantener; dificultades y dificultades. Dificultades frente a los que malogran el magisterio y siguen aplicando tesis e ideologías o corrientes de pensamiento condenadas firmemente por la Iglesia; dificultades frente a aquellos que aun queriéndose reconocer como católicos ejemplares cargan sus plumas de prejuicios contra el propio autor del Magisterio al que irreverentemente se dirigen. No se es más católico por decir serlo sino por fidelidad.

Nosotros tenemos que ser selectivos, a pesar de la inconmensurable necesidad de formación de tantos cristianos de buena voluntad. Pero no podemos abarcarlo todo. Hemos seleccionado unos temas que nos parecen clave por las consecuencias que de ellos se derivan: Ideología de Género por un lado, e Islamización por otro. Aunque pensamos dejar algún hueco para la introducción de esta nuestra plataforma y A.J.E.U.C.; la exposición formal de la historicidad de la Resurrección de Jesucristo; y la presentación del tesoro de la Santa Tradición a la luz del motu propio Summorum Pontificum.

Por otro lado, hoy se enriquece el Magisterio Social de la Iglesia con una nueva encíclica del Papa Francisco. También el la mesa redonda sobre el Magisterio y Tradición difundiremos aquellos textos más incidentes sobre nuestra actualidad católica de este S.XXI. “Laudato Si'”. A la luz de la lectura que hemos realizado, el Santo Padre muestra la postura católica frente a los innumerables problemas que el progreso y la tecnología presenta en estos albores del S. XXI. Son muchos los molestos por esta llamada a la austeridad, a la defensa de la vida humana, a la solidaridad de los pueblos y a la renuncia del consumismo; algunos molestos porque se llama a una ralentización del desarrollo, a un reparto más justos de los bienes de los que simplemente somos administradores; otros molestos porque lo están de antemano con el Sumo Pontífice, y hubiera dicho lo que hubiera dicho, ellos ya tenían la crítica predispuesta. Es verdad que no hay novedades magisteriales, sino orientaciones, pero los problemas tratados no se solucionan con sentencias magisteriales o con bulas excomulgatorias sino con la  conversión de los corazónes, a la que el Papa llama incesantemente, y con el compromiso claro y real de renuncia a la riqueza de las sociedades desarrolladas en favor de las sociedades más sufrientes y maltratadas. Y esto le pese a quien le pese es la realidad, el mundo real del S.XXI en el que el 20% de la población mundial disfrutamos de la sobreabundancia del 80% de los recursos del planeta, mientras el 80% de la humanidad malvive, agoniza y muere luchando por sobrevivir con ese 20% de los recursos que quizás si pudiéran, nuestras malogradas sociedades occidentales, los acapararían también.

¿Y a esto le llaman libertad?

Hoy, bajo la bandera de la libertad se práctica la más absoluta intolerancia hacia los cristianos. Hoy bajo la bandera de la libertad se imponen ideologías configuradas por y para minorías. Hoy bajo la bandera de la libertad se masacran a los más débiles y desamparados. Hoy bajo la bandera de la libertad se exhiben escenas burlonas de lesbianas crucificadas acusando a Cristo de odio homosexual, gays disfrazados de “ecce como” manteniendo relaciones públicas, maricones en plena calle tumbados!sobre la espalda mientras otro le mete un crucifijo por el culo, otros destruyendo impunemente  imágenes de la Santísima Virgen y crucifijos.

Hoy, bajo la bandera de la libertad, el hombre es menos libre que nunca en su historia.

Hacer del más nefando crimen contra lo más inocentes un derecho, convertir una indeseable y sucia perversión blasfema en un derecho de expresión, imponer una ideología que condiciona y vulnera los más fundamentales derechos del hombre y atenta violentamente contra el derecho natural que sostiene la dignidad de la persona, mostrar la más absoluta indiferencia cuando se aniquilan a miles de cristianos por el mero hecho de creer en Jesucristo, ¡son pecados contra el Espíritu Santo que no encontrarán perdón ni en esta vida ni en la venidera!

A propósito de esta “libertad” de imponer la perversión y la bestialida inhumana que nos oprime y manifiestamente destruye a la persona. Vean a lo que cualquiera de nuestros hijos puede acceder libremente si realiza la búsqueda en google imágenes de “blasfemia hay”. Pruebenlo y después expliquen les a sus hijos que significa verdaderamente la Libertad.