Panorama desolador

En estos días ha habido varios debates entre candidatos, de ellos saldrá el futuro presidente del país. La realidad a la que nos enfren- tamos es desoladora, candidatos que olvidan sus valores porque les restan votos, candidatos cuya ceguera ideológica les impide apostar por un futuro para todos y se centran en derogar todo lo que sea contrario a su ideario, candidatos que basan sus medidas en una cen- tralidad mal entendida que deja fuera los valores cristianos que son propios de una parte mayoritaria de la sociedad. Pero por si esto fue- ra poco, uno de los candidatos, el señor Sánchez, candidato del PSOE nos sorprende con la siguiente afirmación, “se han perdido los valo- res”,  hasta aquí  serían muchos los que aplaudirían el hecho de que haya llegado a tal conclusión, el problema llega cuando añade la so- lución, que no es otra que la asignatura de Educación para la ciuda- danía porque según el candidato, ellos nos van a enseñar valores. No hace falta que hable más porque hace ya mucho tiempo que pupilos de su partido, instalados en el funcionariado educativo se dedican a promover entre niños y adolescentes sus ideales, léase aborto, sexo libre, ideología de género, etc, etc, así que quizá, esa falta de valores que usted achaca a la falta de la asignatura, se debe más al interés de su partido en que las nuevas generaciones defiendan “sus valores”, lo que los terminará eternizando en el poder como pasa en muchos paí- ses de hispanoamérica que no son más que la sombra de lo que fue- ron. Lo triste de esto es que haya todavía muchos católicos que no quieran ver esta realidad que lleva muchos años produciéndose con la indolencia de tantos, que incluso los eligen mediante su apoyo en las urnas. Difícil decisión pues la que nos deja un panorama electoral sombrío, donde lo sencillo es errar y lo difícil lograr que la decisión que tomemos durante la jornada de reflexión  se vea reflejada en el próximo presidente de este país llamado  España, sombra de lo que un día fue.

Un pensamiento en “Panorama desolador”

  1. Tienes toda la razón Rafa. Mi pregunta es: ¿Qué es lo que tiene que pasar para que las personas de buena voluntad, católicos creyentes y comprometidos con Cristo, decidamos hacer lo que nuestra conciencia nos exige hacer? ¿Debemos esperar a que nuestras hijas sean violadas y nuestros hijos pervertidos y amordazados ante nuestros ojos, o ni aun así?

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