LIBERTAD no es libertad constitucional!

Hago un repaso a mis miedos y reparos y, mås allå del caråcter impetuoso que me configura, descubro que si no venciara en tantas objeciones sentiría verdaderamente el yugo totalitario y opresor que el Estado liberal camufla socialmente a base de pan y placer (estado del bienestar le llaman).

Por ahí andan pidiendo que se pene a quien hable bien del régimen del Generalísimo Franco; otros nos advierten que arderemos como en el 36; los hay que pretenden coaccionarnos para que abandonemos la defensa del derecho natural y nos arrogemos desmelenados a los brazos de la perversa y sodomita ideología de género; algunos, cada vez mås, ridiculizan y persiguen a los jóvenes que pretenden vivir su fe, la católica claro porque si fuera la musulmana puente de plata que el miedo todo lo puede, con naturalidad allá donde se encuentren; muchos exigen e imponen el asesinato premeditado de seres humanos inocentes como un derecho gratuíto y facilitado por el propio, permitanme que lo diga, antiestado. El totalitarismo liberal impone el liberalismo, y al que no le guste, que se lo trague.

La LIBERTAD de los hijos de Dios, anuncia San Pablo es la libertad de no pecar, es la libertad de hacer el bien y rechazar el mal. La LIBERTAD no es la libertad constitucional de los decadentes estados occidentales, como nuestro antiestado en el que una Constitución impuesta bajo la apariencia de un espíritu conciliador, se ha manifestado como un depravado espíritu del mal. Y es que no se puede llamar al mal bien ni al bien mal, yo creó que ese es el pecado contra el Espíritu Santo que no serå perdonado en esta vida ni en la venidera. No se puede proclamar que todos tienen derecho a la vida, y después pretender que es conciliable, tan taxativa aseveración, con la muerte provocada de los no nacidos, ancianos, enfermos y ya veremos quien mås.

El antiestado ya se va manifestando, con el asesinato de sus propios miembros, con el rechazó radical de Dios, con la inversión del Derecho Natural, con la inmoralidad impuesta a jóvenes y mayores, con el falseamiento público de nuestra historia.

Sólo Dios sabe a qué nos está llamando. Qué Él, Omnipotente Creador, nos de la fuerza y el espíritu necesarios.

3 pensamientos en “LIBERTAD no es libertad constitucional!”

  1. El deseo de evitar conflictos pone en peligro nuestra autopreservación, no sólo existencial sino más importante la espiritual. Debemos enfrentarnos a aquellos que verdaderamente están tratando de imponer su visión de las cosas y sus intereses y al tiempo acusan a los demás de intolerantes. Sin juzgar a los demás tenemos el deber de emitir juicios críticos sobre las acciones; privados de este derecho amputamos la dimensión moral de la vida. Muchos no se dan cuenta ni de esto porque en un mundo sin Verdad los términos derecho y “equivocado” se vacían de contenido. Mucho cuidado con no presentar actitudes de superioridad: sabemos que no somos mejores, que bueno sólo es Dios, que no somos más que pobres pecadores quizá tocados por la gracia.

    Se ha “avanzado” mucho hacia la total destrucción del sentido de la libertad y la tolerancia. Como consecuencia de nuestra cobardía la gente de esta generación no conoce más que pequeños amores, pequeña libertad, vidas vacías e insípidas. Decimos que somos tolerantes cuando lo que somos es tibios, sin descubrir el gran Amor y el gran sentido de la vida.

    Exponiendose al agravio y represalias por mediación de los mártires y los santos Dios siempre ha sabido renovar la Esperanza.

  2. Comparto todo lo que expones Adelto, a excepción de un sólo punto:”Mucho cuidado con no presentar actitudes de superioridad.Sabemos que no somos mejores, que bueno sólo es Dios, que no somos más que pobres pecadores quizá tocados por la gracia”, dices.

    Claro que sabemos que somos mejores, mucho mejores que tantos depravados y tantísimos sometidos a los mas falaz iniquidad del error; si no, no habría esperanza. Somos discípulos de Cristo, hijos de Dios y de la Iglesia, y por eso mismo, aunque indignamente tenemos superioridad y autoridad moral para proclamar la Verdad, alumbrar las tinieblas con la Luz y señalar el Camino que la sociedad y el mundo entero debe seguir: Cristo, Cristo y Cristo. Que Santo, Santo, Santo sólo es el Señor está claro. Pecadores claro, pero redimidos. No podemos renunciar a nuestra dignidad de hijos de Dios, si no somos mejores, por la gracia de Dios, que los malos, estamos perdidos.

  3. Para mí la idea es expresar que no hay nada especial en nosotros más que el haber acogido a Aquel que es el que marca la diferencia, que cualquiera está llamado, especialmente los bautizados. Es algo sobre lo que tenemos que reflexionar seriamente, de como se está recibiendo y escupiendo este sacramento, sin ir más lejos. La puerta de entrada, que nos hace hijos adoptivos de Dios, qué pérdida tan tremenda que no se sea consciente de esta tremenda dignidad.

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