¡BASTA YA!

Parece que nuevamente la consigna de ataque a la Iglesia por el pecado de algunos sacerdotes vuelve a establecerse. No es algo nuevo. Lo que no había visto es que fueran los mismos sacerdote, de clériman incluso, los que den pávilo, a lo que es un ataque visceral e injusto contra Cristo y su Iglesia.

Si hablamos del abuso de menores, ¡qué bueno sería que nos preocupáramos tanto también de 99,98% de abusos a menores que se cometen por personas de su más cercano círculo familiar y social: PADRES, MADRES, HERMANOS, tíos, abuelos, primos, amigos, vecinos, MAESTROS, PROFESORES, entrenadores, cuidadores y otros familiares y allegados! Si que bueno sería que acabáramos con el CANCER SOCIAL de la pedofilia, la prostitución, la pornografía, la perversión y la anametización de la Iglesia Católica siempre perseguida!!!!

Mentes estrechas y miopes que sólo valoran el gesto y la consigna, que alargan sus filacterias para avenirse al mundo mientras el mundo muere y agoniza.

¿Quien señalara a aquellos que cada día mueren atrozmente por la corrupción de este mundo al que nos avenimos? ¿Quien alzará el llanto por los más de 60.000 niños que cada día son descuartizados en el vientre de sus madres y tirados como basura a un vertedero? ¿Quien gritará por aquellos más de 18.000 niños que cada día mueren por causas directas del hambre en el mundo? ¿Quién clamarå a Dios por la sangre de tantos inocentes oprimidos, explotados, prostituídos, y esclavizads? Tu y yo no, claro, que alta es nuestra comodidad.

Pero si un miembro de la Iglesia, y sólo de la Católica, como humano deleznablemente peca, entonces sí, denunciamos y nos indignamos y nos ponemos al lado de quienes la tachan de ramera.

¡Hipócritas, nido de víboras! ¿Cómo escapareis del fuego eterno? Consentimos la prevaricación de Sodoma y Gomorra, y nos creemos santos por pedir perdón por pecados que no son nuestros mientras abrazamos los satánicos signos del genocidio entre nuestros brazos y pecho.

¡Y aquí no pasa nada! ¡Que nos salvamos todos! ¡Judios, moros, budistas, hindús, ateos! ¡Todos, menos, eso sí los curas que hayan osado caer en el pecado del mundo! Esos no. Si acabamos con esos se salva el mundo. Pues ale, leña al mono que es de goma!

2 pensamientos en “¡BASTA YA!”

  1. La generalización de acusación de pederastia a toda la Iglesia es muy preocupante. Se mancha a todos por el pecado “deleznable” de unos pocos.
    Son muchas las flechas envenenadas dirigidas a la Iglesia desde dentro y desde fuera.
    Que Dios nos ayude

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