COMO DUELE LA VIDA!

Al participar en las exequias de un recién nacido el aletear de los ángeles parece resonar en el silencioso llanto y dolor de unos padres afligidos.

El amor se hace manifiesto de una forma muy especial, pura, límpida. El amor se expresa a través del  dolor y la amargura paternal,  de la angustia desprendida de una madre que todo lo entrega a Dios  hasta el fruto de sus entrañas.

¡Cómo duele la vida! La vida que continúa sin la sonrisa de la pequeña, sin sus muecas y correteos, sin su afecto y amor filial. Desde el cielo un décimo coro angelical da gloria a Dios por la Vida, y Valeria hoy se une a él!

Que imposible comprender a aquellos que justifican, apoyan y promueven el desprecio de la vida que otros tanto aman.

 

 

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