¿Por qué lo llaman matrimonio?

Estados Unidos ha declarado como derecho constitucional el mal llamado “matrimonio” homosexual. Y por qué digo mal llamado, por la sencilla razón de que cuando tú tienes dos cosas cuya naturaleza es diferente, no pueden compartir una misma denominación, es decir, la unión entre personas del mismo sexo, podría tener otro nombre,  que no fuera matrimonio, lo que contribuiría a diferenciar el tipo de unión de lo que ultimamente se ha dado en llamar “matrimonio tradicional”.

Muchos son los ejemplos que se podrían argumentar, no es lo mismo una separación que un divorcio, no es lo mismo un préstamo que una hipoteca, y esto es debido a que aunque sean figuras parecidas, hay una serie de características que las hacen singulares. Por eso no se puede entender que en este caso no se haya realizado esa distinción que parece del todo lógica y racional, dadas las peculiaridades de este tipo de uniones.

Otro ejemplo de un uso inapropiado del vocabulario sería el mal llamado bautismo civil, detrás de estos y otros ejemplos lo que se encuentra es un deseo de usar términos de carácter religioso en otros contextos, esto no es un fenómeno nuevo, ya que basta con oir una simple narración, ya sea televisiva o radiofónica de cualquier deporte para ver como de manera torticera se usan expresiones del vocabulario religioso sin ningún reparo.

 

 

 

3 pensamientos en “¿Por qué lo llaman matrimonio?”

  1. Una cosa es que consigan confundir al exterior, que creo que ya está casi completamente desorientado, y otra aún peor que los católicos no sepamos lo que verdaderamente significa y dignifica el matrimonio, que es la unión por medio de Dios, sacramentada, en la donación mutua y con la finalidad de procreación como gracia suprema que esta sociedad está logrando castrar y aniquilar sin que ni siquiera nos demos cuenta ( y como sinos hicieran un gran favo). Sólo con la base de esos auténticos matrimonios podremos rescatar la verdad que encierra esa palabra violada como tantas otras.

Deja un comentario