La revalida para el Cielo!

Jesús nos espera en su casa. La Iglesia por ello es la puerta del Sagrario, la puerta de la iglesia.

¿Y cómo se llega a la casa del Señor ?

Te amó desde el primer momento que supe de Ti. Aún sin conocerte Jesús ya te amaba como Padre. Hablando de un Dios desconocido qué se siente al ver la Creación.

Todo ocurre por algo. Nada pasa por azar.

Para guiarnos nos diste a tu hijo Jesús. ¡Y como los grandes Santos nos han hablado de la imitación de Jesús! Con el gran Kempis, el maravilloso San Agustín, la incombustible Santa Teresa y así cientos y cientos de Santos que nos hablan de Ti. Con todo y con eso, cerrados en nuestro mundo ponemos en duda todo, utilizando como excusa la razón. Razón que no da para entender el regalo que nos hiciste, este mundo. Por eso nos diste un sentido que no está registrado en el cuerpo el más común de todos los sentidos el sentido común.

También nos disteis la palabra de tu Hijo Jesús.

Tú Dios mío, Dios nuestro, eres nuestra guía,  nuestro hacer. Y nosotros haciendo el mínimo para probar con un 5 la reválida para el Cielo. Nos diste los Diez mandamientos de los cuales siendo buena persona tenemos cumplido ocho, y los otros dos son los que salen del corazón del hombre cuando queriendo conocerte sin haberte conocido.

Amor no amado, eres perseguido, y atado y humillado y crucificado. Aún así, tu amor por encima de la inmundicia humana, nos regala a tu Madre la Virgen Santa para que ayudados de su mano vayamos por el camino que tu amor ha marcado.