Citando a Vázquez de Mella!!!

Ningún pueblo se ha levantado de su postración maldiciendo los días lejanos y grandes de su historia…

En los tristes días de la decadencia, hay que alzar los ojos hacia esos dechados de grandeza para que puedan acostumbrarse a mirar, al través de la niebla, lo por venir.

Hoy, después de catástrofes, de desventuras como han acompañado muchas veces la bandera nacional, se siente el ánimo regocijado al volver los ojos atrás, no para maldecir, que eso es obra de hijos ingratos y espurios, a los padres gloriosos, sino para enorgullecerse de ellos e imitarlos.