No necesitamos ovejas disfrazadas de lobos!

Agradezco al Obispo Munilla poner las cosas en su sitio.

Son tantas las veces que caemos en las formas, criterios, tácticas y actitudes de lobos amparándonos en aquello que dice Jesús de “astutos como serpientes”, pero ser astuto no significa ponerse disfraz de lobo para intentar defender al rebaño de los lobos. Parece contradictorio, porque lo único que se consigue es crear mayor confusión y pánico entre el rebaño e incluso lo que se puede conseguir es hacer huir a los pastores. Como rebaño necesitamos pastores que nos cuiden, protejan apacienten y pastoreen, no ovejas disfrazadas de lobos que tantas veces acaban olvidándose que son ovejas y, o se convierten en los propios lobos.

Munilla denuncia el error generalizado en la acogida mediática a la encíclica del Santo Padre Francisco.  Recuerda Munilla que el propio término “conversión ecológica” fue acuñado por San Juan Pablo II y que el propio Benedicto XVI dedicó múltiples documentos a esta cuestión. Pondera nuestro querido Obispo de San Sebastián las denuncias proféticas del Papa Francisco frente a la subyugación científica bajo el poder económico, la hipocresía ecologista frente al aborto y la iniquidad de la ideología de género frente a la integridad de la naturaleza humana. La encíclica, recuerda también monseñor, ha sido contestada duramente por sectores republicanos de dentro y fuera de los EEUU. Y yo me preguntó ¿Será que eso del republicanismo está tambièn de moda ad intra? ¡Porque es lo que nos faltaba!

Necesitamos pastores fuertes y capaces, porque parece que nos enfrentamos a la liquidación moral y ontológica de la humanidad. Y la confusión tan imperante sólo puede ser frenada con la claridad y rotundidad de la voz autoritaria del Buen Pastor.

El Buen Pastor es escuchado por sus ovejas, el Buen Pastor siempre sale en defensa del rebaño y pone en huída a los lobos con el coraje y la valentía del que se sabe actúa como el único Pastor de las ovejas. Necesitamos de nuestros Pastores, necesitamos del Sumo Pastor. Necesitamos su voz oponiéndose a la misería y perversión del mundo, orientando al rebaño y descubriendo a los lobos disfrazados de ovejas. Necesitamos la voz fuerte, profética y autoritaria de Cristo frente a aquellos que nos piden adorar al Cesar de la perversión moral y de la depravación sexual y humana sin límites; frente a aquellos que nos exigen convivir con los modernos campos de exterminio de los seres humanos más inocentes e indefensos, nuestros hermanos no nacidos; frente a los que pretenden que quememos nuestro incienso a otros dioses fuera de Jesucristo o que lo compartamos con ellos porque, dicen, hay otros caminos de salvación o que no hay nada de que salvarse, mientras nos empujan hacia el acantilado de la perdición; frente a aquellos que pretenden convencernos que Dios ya no conviene que ilumine nuestros gobiernos y sociedades, que Cristo ya no debe reinar en nuestras familias y naciones.

Necesitamos a nuestro Papa Francisco; Santo Padre te pedimos, te imploramos, te suplicamos alces tus brazos y la var que otra hora alzara Moisés frente al Mar Rojo, y como sucesor de Pedro y Padre de la Iglesia de hoy, invoques al Dios de nuestra salvación para que nos permita atravesar el océano de las desidias que hoy nos afligen y dirijas nuestros pasos a la vida eterna que Cristo nos mereció de una vez para siempre.