Catolicismo y S. XXI

Vamos cerrando fechas para la Escuela de Verano 2015. El título de esta entrada se ofrece para presentar el fondo temático de nuestra propuesta de formación.

“Catolicismo y S. XXI”, cuantos frentes los que el católico comprometido debe hoy mantener; dificultades y dificultades. Dificultades frente a los que malogran el magisterio y siguen aplicando tesis e ideologías o corrientes de pensamiento condenadas firmemente por la Iglesia; dificultades frente a aquellos que aun queriéndose reconocer como católicos ejemplares cargan sus plumas de prejuicios contra el propio autor del Magisterio al que irreverentemente se dirigen. No se es más católico por decir serlo sino por fidelidad.

Nosotros tenemos que ser selectivos, a pesar de la inconmensurable necesidad de formación de tantos cristianos de buena voluntad. Pero no podemos abarcarlo todo. Hemos seleccionado unos temas que nos parecen clave por las consecuencias que de ellos se derivan: Ideología de Género por un lado, e Islamización por otro. Aunque pensamos dejar algún hueco para la introducción de esta nuestra plataforma y A.J.E.U.C.; la exposición formal de la historicidad de la Resurrección de Jesucristo; y la presentación del tesoro de la Santa Tradición a la luz del motu propio Summorum Pontificum.

Por otro lado, hoy se enriquece el Magisterio Social de la Iglesia con una nueva encíclica del Papa Francisco. También el la mesa redonda sobre el Magisterio y Tradición difundiremos aquellos textos más incidentes sobre nuestra actualidad católica de este S.XXI. “Laudato Si'”. A la luz de la lectura que hemos realizado, el Santo Padre muestra la postura católica frente a los innumerables problemas que el progreso y la tecnología presenta en estos albores del S. XXI. Son muchos los molestos por esta llamada a la austeridad, a la defensa de la vida humana, a la solidaridad de los pueblos y a la renuncia del consumismo; algunos molestos porque se llama a una ralentización del desarrollo, a un reparto más justos de los bienes de los que simplemente somos administradores; otros molestos porque lo están de antemano con el Sumo Pontífice, y hubiera dicho lo que hubiera dicho, ellos ya tenían la crítica predispuesta. Es verdad que no hay novedades magisteriales, sino orientaciones, pero los problemas tratados no se solucionan con sentencias magisteriales o con bulas excomulgatorias sino con la  conversión de los corazónes, a la que el Papa llama incesantemente, y con el compromiso claro y real de renuncia a la riqueza de las sociedades desarrolladas en favor de las sociedades más sufrientes y maltratadas. Y esto le pese a quien le pese es la realidad, el mundo real del S.XXI en el que el 20% de la población mundial disfrutamos de la sobreabundancia del 80% de los recursos del planeta, mientras el 80% de la humanidad malvive, agoniza y muere luchando por sobrevivir con ese 20% de los recursos que quizás si pudiéran, nuestras malogradas sociedades occidentales, los acapararían también.