Madre!

En esta noche Madre mía, Virgencita de Guadalupe, quiero ofrecerte mi corazón, mi dolor y mi oración como desagravio por las ofensas que sobre tu inmaculada persona se realizan en le mundo entero.

Gracias Madre por tu amparo, gracias por tus lágrimas y tu dolor, gracias por permanecer a los pies de la cruz corredimiendo a este mundo que solo en tu Hijo Jesús puede encontrar esperanza.

A ti Madre, perdón. Por lo haber sido quien debí ser. A ti madre te suplico tu auspicio para llegar a ser quien debo ser.