¡Gran campaña social!

Pues si! Estamos llamados a organizar una “gran campaña social”. El laicado católico esta llamado a dar la cara, por Cristo y por la Iglesia. ¿Hasta cuando? ¿Hasta donde llegará nuestro pecado de omisión? Es exigencia de nuestra fe. Está en juego nuestra salvación, el cielo que anhelamos, y no solo el nuestro, sino también el de todos aquellos pequeños que por nuestra desgana, apatía y pusilanimidad, no alcanzarán a ser bautizados ni a conocer a Cristo nuestro redentor.

En Marzo de 1922 fueron los prelados españoles los que se propusieron tal campaña. En Junio de 2015 son los católicos laicos españoles los que recogen aquella propuesta, y adaptada a los tiempos actuales la hacen suya:

” Se proponen los prelados españoles emprender una gran campaña social con el nobilísimo fin de atajar la gangrena que está carcomiendo las células del organismo social, y aplicar una conveniente terapéutica que, principiando por desterrar gérmenes morbosos de la inteligencia y el corazón, tonifique todos los miembros de la sociedad a fin de que vuelvan a reinar la armonía, el orden, la justicia y la paz, que elevan a los pueblos y los hacen dignos de su misión en el concierto de las naciones.”

“¡Arriba, pues, los corazones, y aprestados todos, hijos amadísimos, a formar en las filas de la gran campaña social! ¡Católicos sed patriotas! ¡Patriotas sed católicos, porque Dios así lo quiere y la patria lo reclama! Consagremos a la magna empresa, unos, las horas de tranquilidad; otros, un poco de su tiempo; éstos, la contribución de la inteligencia; aquellos, la eficacia de su dinero, y todos mucho calor del corazón, que con ello hay que afrontar con éxito la responsabilidad de esta hora y la salvación de la sociedad!”

Hoy, unidos bajo la única bandera de Cristo, fortalecidos por la doctrina de la Iglesia, en nuestra identidad irrenunciable de católicos, consagramos nuestras vidas a este empeño que no es otro que el del bien común.

“Porque lo que Dios quiere es que todos se salven”.