Humanismo Español!

Y en estas que andamos, ¿de dònde sacar la fuerza, de donde nuestra grandeza e integridad? Sin duda alguna diremos ¡De Cristo! y ¡Cristo Rey!

Fatalista aquella imagen que más atrás contemplábamos, de unos pobres desgraciados fusilando la imagen de Sagrado Corazón de Jesús en el  Cerro de los Ángeles. Sí, pobres y desgraciados, pobres ilusos que desde la distancia a la que se encontraban no alcanzaría bala alguna de aquellos viejos fusiles, desgraciados porque a la imagen no hay vida que quitarle, y a quien la imagen representa ya la vida le quitaron y Él mismo la recuperó.

Y es que, aunque no alcanzo a comprenderlo, los españoles somos capaces de las más grandiosas azañas, pero también de las más enormes e inimaginables estupideces ( como la de ese otro que se enorgullece de su pasado musulmán frente al terror mas inhumano e infernal del fundamentalismo islámico).

Quizás podamos atisbar razón al pensar en el abandono o renuncia del humanismo español que brilla por su ausencia en las más magnas estupideces a la hispana. Si ese humanismo, español, que es, como dice Maeztu, “una fe profunda en la igualdad esencial de los hombres, en medio de las diferencias de valor de las distintas posiciones que ocupan y de las obras que hacen.”

2-Lapida Lucarini

Quizás ahí podamos encontrar una de las razones, y uno de los remedios, a tan cruel situación por la que tanto la sociedad española como las hermanas patrias hispanas atraviesan; en medio de este materialismo relativista, que a la nada reduce a la persona, que ha arrojado a Dios y a los destinos de las patrias en manos de aquellos que olvidados, quizás de lo humano, basan todo en lo económico y en la torpe capacidad de manipular.

Razones para debatir, remedio para poner en práctica; recuperar, enarbolar, defender y trasmitir este humanismo español de origen religioso que en palabras de D. Ramiro “es la doctrina del hombre que enseña la Iglesia Católica”