TRAICIÓN

 

A pesar de que los Delegados de Enseñanza de diversas Diócesis han declarado por fin que comparten “un sentimiento de traición frente al gobierno del PP, que ha dejado la clase de Reli fuera de FP, ha recortado el horario y permite que no se oferte para bachillerato”, yo crero que traición no ha habido ninguna. Traición la de Judas; ¡esto se veía venir! Ya en el anteproyecto, a pesar que Mons. Rouco, con toda su buena voluntad, declaraba que con la LOMCE la asignatura de Religión Católica recuperaba la dignidad y el lugar que le correspondía, se podía comprobar que la dirección de la reforma impulsada desde el neoliberalismo laicista predominante hoy entre los Populares, iba hacia la demolición de la asignatura; próxima estación ultraprogresismo de Pedro Sánchez que ya postula la retirada definitiva de la asignatura de las aulas públicas.

No hay traición, quizás burla, tomadura de pelo o como a mi me gusta indicar “persecución religiosa”, sí, hoy en España, de la minoritaria pero poderosa masonería hacia las entrañas de nuestra patria y del 80% de los padres que libremente eligen la educación religiosa católica para sus hijos.

Es Cristo el que debe iluminar nuestro camino, no hay otra luz. Hoy ya no tiempo de seguir hablando o negociando con la oscura ideología laicista; hoy reclamamos nuestra identidad católica y nuestros derechos universales, como católicos y españoles.

Los responsables de Enseñanza de las diócesis parecen estudiar resucitar aquel abandonado Consejo de la Educación Católica que jamás debió morir, y crear un frente de acción común que movilice a la opinión pública, asociaciones de padres, sindicatos y titulares de centros católicos. Todo, dice D. José Antonio Méndez en “Alfa y Omega” para revertir una situación que ha dejado a la clase de Religión en estado de emergencia.

Quizás el estado de emergencia deba declararse a todos los niveles sociales entre los católicos y revertir verdaderamente nuestra historia reciente, en la que una amplia mayoría hemos permitido que nuevamente Cristo sea vapuleado por el Sanedrín.