Un feliz descubrimiento ( subtítulo: “Como salir del armario”)

Mi nombre es Adelto y trabajo como psiquiatra para la Seguridad Social hace unos 16 años… y para la Gloria de Dios hace 3. Hasta entonces nunca se me hubiera ocurrido promocionar la práctica católica (… sí, el ir a Misa, la oración y esas cosas que a algunos les parece tan obsoletas), pero en cambio recomendaba mucho la el yoga y otras prácticas venidas de oriente con tan grande éxito. El día menos pensado redescubrí el catolicismo, y al poco tiempo llegaron a mis manos estudios de las principales revistas de Psiquiatría ( como el American Journal en Enero de 2012) en los que se señala los beneficios que supone para la salud mental la práctica cristiana, demostrada muy por encima de cualquier otra religión o sucedáneo.

Disponemos actualmente de más de 40000 publicaciones al respecto que señalan los efectos beneficiosos incluso para patologías “físicas” como el cáncer y la demencia, y efectos protectores comparables o superiores al ejercicio físico y dieta mediterranea en general, no solo en cuanto a la “calidad de vida” ( concepto a aclarar), sino incluso en cuanto a reducción de la morbi-mortalidad ( por diversos posibles mecanismos).

Es de destacar que lo que “funciona” es la práctica, no la creencia (es como si te gusta el futbol pero nunca juegas). Jesucristo dijo “aquí el ciento por uno y después la vida eterna”; ¿ se te ocurre un negocio mejor?.

No sólo es una cuestión de estudios científicos. Las normas, tan sencillas en teoría, los famosos mandamientos, siguen siendo un pilar de la educación en nuestros tiempos de relativismo: no matarás, no darás falso testimonio… Y sí, no adulterarás el amor. Hoy día se llama amor a cualquier cosa. No me quiero extender porque sería muy largo; lo dejamos para otra ocasión.

Dicen que los del “estado islámico” quieren reconquistar Al Andalus. En un pais en el que se supone ( dicen las estadísticas) que la mayoría somos católicos ¿ por qué nos hemos dejado comer la tostada de semejante manera?. Tendremos que reconquistar España, pero no a fuerza de espada, sino a fuerza de amor.

Uno de los bulos que corren como la pólvora es que el catolicismo es de ignorantes. Es cierto que los “pobres” lo agradecen mucho y no hay peor canallada que robarle a un pobre hasta la religión. Pero también es cierto que hay gente muy culta e inteligente que ha descubierto en Cristo el único y verdadero sentido de su vida y esto les lleva a una práctica más entregada tanto en lo profesional como en lo personal. Recientemente hemos constituido una asociación de profesionales ( médicos, abogados, psicólogos, profesores… ) en la que reflexionamos sobre todos estos aspectos y promovemos iniciativas para el mejor conocimiento y difusión de la práctica católica. De hecho esta publicación es fruto de esa iniciativa. Si estás interesado, seas profesional o pobre de solemnidad ( con todas las opciones intermedias), no dudes en ponerte en contacto en mi email ( aggmelch@wanadoo.es) o con tu parroquia más cercana.

Este mensaje va dirigido a los católicos y “simpatizantes” ( aquellos que se sienten atraídos pero sus prejuicios o la presión del entorno no los deja avanzar, así estaba yo hasta que conseguí “salir del armario”, mejor dicho Él me sacó, pero yo se lo pedí): por una vez tómatelo en serio, quítate de complejos y lánzate a Cristo. Hoy como a Lázaro Él te dice: “levántate y anda”.

DIOS Y EL SUFRIMIENTO

Voy a comenzar este blog, esta bitácora de navegación en la barca de Pedro, cómo no, con la cuestión fundamental, la que se me platea todos los días en consulta ante tanta y tanta desgracia o desde que uno ojea las noticias: ¿ si realmente Dios existe, cómo permite todo ésto?.

Trataré de responder en primer lugar con el corazón y de forma breve como pretendo que sean estas reflexiones, sintéticas, francas, y reflejando lo más fielmente mi práctica cotidiana, abierta por supuesto a aprender: ¡ no lo sé!, me sobrecoge, me bloquea, no lo entiendo, me causa rechazo… Supongo que como a todos los hombres de buena voluntad. Pero luego pienso ¿ cuál es la alternativa, que Dios no exista, que nada de todo esto tenga sentido?.

¿ Nos hemos llegado a creer que realmente lo sabemos todo, tan engreídos nos hemos vuelto que, digamos que existe Dios, tengamos capacidad para juzgarlo? ¿ realmente conocemos todas las variables, el fondo del universo, hasta ahí llega nuestro conocimiento o nuestra osadía?.

Es una decisión que cada uno toma, con mayor o generalmente menor fundamento, por prejuicios y sin ninguna coherencia. Si realmente supiéramos lo que estamos eligiendo nos lo pensaríamos más de dos veces, y no lo digo ya por las consecuencias trascendentes, sino sobre esta mísera existencia. Si eliges Dios debe tener consecuencias, un cambio en tu vida, no es decisión fácil; si eliges no Dios estarás perdido, si esperanza. Por eso predican tanto el “Don’t worry be happy”, ahí todo cabe, vivir como animalitos ( aunque si respetaramos la naturaleza como ellos lo hacen ya el mundo mejoraría notablemente).

http://foro.unioncatolica.com/viewtopic.php?f=7&t=5

Inmanente

Cada uno que crea y que piense lo que quiera, pero intentemos averiguar en qué creemos realmente, por qué motivos y cuales son las consecuencias.

Qué extendido está entre supuestos cristianos que Dios está dentro de nosotros. Para aclarar esto conviene desentrañar el concepto de inmanencia, para lo cual recurrimos a la siguiente página web: http://365palabras.blogspot.co.uk/2010/11/inmanente.html?m=1, de donde extraemos:

INMANENTE: En filosofía: que es inherente a algún ser o va unido de un modo inseparable a su esencia, aunque racionalmente pueda distinguirse de ella..

Del latín immănens, -entis, participio activo de immanēre: “permanecer en”.

De esta forma, lo inmanente se opone a lo trascendente, que por el contrario es algo transitorio en el ser, e implica necesariamente la actuación de algo ajeno: un principio exterior.

La inmanencia es una noción básica de la filosofía y la teología, que consiste en la idea de que una fuerza inteligente y creadora impregna el mundo natural, lo cual se opone a la trascendencia, y que sitúa esta fuerza inteligente y creadora fuera del mundo natural…

Así, desde el punto de vista panteísta, todos los objetos del universo están impregnados por la infinita presencia divina. Sin embargo, en las religiones como el cristianismo, el judaísmo o el islam, Dios trasciende el universo, se distigue de él.

Precisa San Pio X: “si por esta inmanencia entendieramos que la acción de Dios está íntimamente presente en el hombre, nada tendría de reprensible, pero para muchos se confunde con la acción de la naturaleza, lo cual destruye el órden sobrenatural, y concuerda mejor con el resto de su doctrina”.