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¡NO TODOS SON DEMONIOS!

La persecución desatada contra aquellos, nuestros pastores, que se atreven a levantar su voz profética en contra de la imposición de la Ideología de Género o en defensa de la vida, se ha visto reforzada por las acciones que el mismo Partido Popular ha decidido emprender.

Y es que ya sabemos como se las trae este liberalismo impositivo en el que nos vemos obligados a vivir: ¿Libertad de Pensamiento? Sí, siempre que no te expreses en contra del Nuevo Orden Mundial; ¿Libertad de Expresión? Sí, siempre que no digas lo que no deseamos escuchar; ¿Libertad de Conciencia? De ninguna manera, en el Imperio de la Ley, es ésta y no otra la única referencia que dice lo que es bueno y malo, aunque la Ley sea nefanda.

Y la sociedad sumida bajo los efectos anonadadores de aquella píldora del bienestar que ingirió sin prudencia ni reflexión, se aviene a toda inmoralidad, violación de su dignidad y vulneración de sus derechos fundamentales, con tal de que este espejismo material de comodidad y placer terrenal no desaparezca de sus sentidos inmediatos.

Algunos de nuestros Obispos alzan la voz. Pero como bien dicen, si un católico no puede votar a ninguno de los partidos con representación parlamentaria por propugnar con sus actos acciones e ideologías completamente contrarias a la moral y doctrina de la Iglesia Católica, entonces tenemos que pocos católicos son los que pueden quedar con las manos limpias del voto ensangrentado, y por otro lado quienes y que son aquellos que con las manos que votan manchadas en la sangre de los inocentes reciben sacrilégamente la Santa e Inmaculada Eucaristía: “No todos son demonios”, diría el Santo Cura de Ars. ¡No todos son demonios!

Igualdad no es identidad!!

Todo tiene una razón. A veces ésta se oculta en la oscuridad. ¿Por qué negar la diferencia sexual entre hombres y mujeres? Iguales en dignidad, derechos y deberes, sí. Pero, ¿por qué manipular lo que es un fundamento inalienable de nuestra identidad individual y personal? Acaso, ¿algunos pretenden que dejemos de ser “seres humanos”?

Http://eldia.es/movil/2015-12-07/canarias/32–Navidad-regala-igualdad-campana-canaria-juguetes-sexistas.htm

La imposición de la ideología de género sigue su curso sin que encuentre una oposión frontal, salvo aquellas acalladas voces eclesiales.

Hoy contemplo hipertérrito el artículo del periódico El Día, y no puedo sino que encomendarme con mayor fervor a Aquella que siendo mujer se convirtió en Madre de Dios.

Feminismo Católico!

El mayor enemigo del catolicismo, hoy, es la ignorancia. La falta de formación, en medio de la sociedad de la desinformación, invita al católico a creer lo que no puede creer, opinar de lo que no debe opinar, y a participar en los pecados estructurales contra los que debe luchar.

El feminismo de hoy atenta contra la verdadera feminidad de la mujer, contra su identidad más profunda y contra su dignidad que participa, al igual que la del hombre, de la imagen divina de Dios.

El feminismo católico es la reivindicación auténtica de la mujer. Es pedir a la mujer que sea mujer, no hay otro humano que pueda alcanzar mayor dignidad que la propia de la mujer, llamada a participar tan profundamente del misterio de la Creación.

Decía Pablo VI en un discurso dirigido al Centro Italiano Femenino en 1976 que:

“La misma imagen y semejanza de Dios que le asemeja e iguala al hombre, se realiza en la mujer de una manera peculiar que la diferencia del hombre, por otra parte no más de los que se diferencia el hombre de la mujer: No en dignidad de naturaleza, sino en diversidad de funciones. Es necesario precaverse contra la engañosa forma de desvalorización de la condición femenina, en la que es posible incurrir hoy, intentando desconocer los rasgos diversificantes inscritos por naturaleza en cada uno de los seres humanos. Pertenece, sin embargo, al orden de la creación, que la mujer se realice a sí misma como mujer, no ciertamente en competición de mutua prepotencia en relación con el hombre, sino en armoniosa y fecunda integración, basada en el reconocimiento respetuoso de las propias funciones de cada uno. Es, por tanto, sumamente deseable que en los distintos campos de la vida social en los que está inserta, la mujer ponga ese sello inconfundiblemente humano de sensibilidad y cuidado, que le es propio”.

Reconocer la derrota!

Yo soy el Camino, y la Verdad y la Vida!

Esta afirmación de Jesucristo se opone frontalmente al relativismo que hoy ha arraigado, incluso, en las mismas entrañas eclesiales.

La Verdad no admite opinión. La Verdad es clara y sencilla, y la Iglesia siempre la ha sostenido, en ocasiones derramando el precio de la sangre de los mártires.

Parece que da igual lo que la Doctrina, que maná directamente de la boca del Verbo Encarnado, sostenga y fielmente se haya mantenido en el trascurso de los siglos. Hoy todo es opinión y relativo: ¿Un pecado mortal, que siempre lo fue, y que conlleva la eterna condenación del alma? Pues alguno o algunos opinan que quizås no es ni tan grave ni tan mortal, y así lo predican. ¿Que serå de aquellos pastores cuya labor es cuidar que el rebaño pazca en verdes y frescas praderas, y sin embargo, ellos mismos dirigen a las ovejas al espino y la hiedra?

No podemos sino reconocer la victoria de aquellos que  tan sutilmente, a través de generaciones han urdido y desplegado el infame plan de destrucción del Hombre y de la Iglesia. Sí, debemos reconocer la derrota en esta batalla entre la razón y la opinión, entre la verdad y lo relativo, entre el infierno y la Iglesia. Y a pesar de sabernos vencedores de esta guerra, no deja de entristecernos ver como en medio de tanta confusión, tantas almas caen en peligro de perdición eterna y a nadie le importa.

Allí donde dos o tres os reunáis para opinar en mi nombre…!!!! ¡Es el colmo de la falacia! Se amputa, tergiversa, omite, interpreta, ignora la palabra del Señor en favor de la avenencia con el Mundo. Pero Cristo ha vencido al Mundo. ¿Como algunos se avenienen al enemigo derrotado?

He escuchado a Mons. Munilla decir que la ideología de género es la metástasis del marxismo. Valdelomar, que en paz descanse, afirma que el la masónico del nuevo orden infernal pasa por la abolición del absolutismo, para acabar con las monarquías, y desde las Repúblicas alcanzar el Estado comunista. Pero de esto ya hablaremos en otra ocasión.

¿Por qué lo llaman matrimonio?

Estados Unidos ha declarado como derecho constitucional el mal llamado “matrimonio” homosexual. Y por qué digo mal llamado, por la sencilla razón de que cuando tú tienes dos cosas cuya naturaleza es diferente, no pueden compartir una misma denominación, es decir, la unión entre personas del mismo sexo, podría tener otro nombre,  que no fuera matrimonio, lo que contribuiría a diferenciar el tipo de unión de lo que ultimamente se ha dado en llamar “matrimonio tradicional”.

Muchos son los ejemplos que se podrían argumentar, no es lo mismo una separación que un divorcio, no es lo mismo un préstamo que una hipoteca, y esto es debido a que aunque sean figuras parecidas, hay una serie de características que las hacen singulares. Por eso no se puede entender que en este caso no se haya realizado esa distinción que parece del todo lógica y racional, dadas las peculiaridades de este tipo de uniones.

Otro ejemplo de un uso inapropiado del vocabulario sería el mal llamado bautismo civil, detrás de estos y otros ejemplos lo que se encuentra es un deseo de usar términos de carácter religioso en otros contextos, esto no es un fenómeno nuevo, ya que basta con oir una simple narración, ya sea televisiva o radiofónica de cualquier deporte para ver como de manera torticera se usan expresiones del vocabulario religioso sin ningún reparo.